Por esas extrañas circunstancias de la vida el pasado jueves iba de cumpleaños y acabé en el café Itaca de Murcia en un concierto del, hasta ese momento, desconocido para mí Fede Comín.

Mi sabiduría en el mundo de los cantautores es más bien escasa, así que no es raro que en estos conciertos aparezca uno de esos progres ignorantes que confunden realidad con propaganda, un gafapasta elistista que por más que intente mirarte por encima del hombro su intelecto no le dé para llegar más arrriba de mis zapatos o cualquier otro miembro de esas tribus urbanas que rodean el mundo cantautoril (menos más que también está lleno de gente normal, que si no…) y te suelte con aire de extrema suficiencia aquello de ‘ah, pero … ¿cómo es posible que no conozcas a X?’

Normalmente estas situaciones suelo resolverlas soltando aquello de ‘¿Sale en los 40? ¿no? entonces no le conozco.’ y aunque de cara a mi interlocutor pueda aparecer como un troglodita cultural, suelen darme por imposible, mirarme con desprecio (no ofende quien quiere sino quien puede) y, lo más importante, dejarme en paz con mi cerveza.

En este caso, sin embargo, hubiera tenido que tragarme mis palabras. Fede Comín es un cantautor Argentino, afincado en Granada, que lleva más de 10 años encima de los escenarios (alguno de cuyos discos ha sido editado por disqueras tan prestigiosas como Sony BMG) y al que de verdad lamento no haber conocido antes. Compré un disco recopilatorio que ha sido mi banda sonora este fin de semana que estuve en Málaga y las 8 horas de coche (4 de ida y 4 de vuelta) sirvieron para que el CD diera varias vueltas.

Fede es un poeta escribiendo y es capaz de hilvanar versos de una especial belleza. Y su música está salpicada de ecos de bandoneón y otros retazos de su Argentina natal, consiguiendo un sonido singularmente actractivo. Ha sido dificil escoger algo que enseñaros de este genial músico y mejor letrista, pero por ‘aclamación popular’ (léase esputo involuntario de la panda que nos juntamos esa noche) os dejo con este bellísimo ‘Mira como tiemblo’ a dúo con Elena Bugedo: