Ayer volví después de pasar unos días en Lisboa, un viaje varias veces postergado por diversos motivos, pero que al final y de una manera inesperada puede realizar este verano. Además pude tachar uno de los elementos de mi lista de edificios a visitar, la Torre de Belén.

Me encanta la arquitectura y de hecho era una de mis dos opciones para estudiar una carrera (lamentablemente me decidí por la otra). Por ello mantengo una lista con los edificios que me gustaría visitar en algún momento y este era uno de los que situé en cabeza pensando que por cercanía sería fácil de cumplir. La experiencia demotró, sin embargo, que no era tan sencillo pero … tachado. ¿El siguiente? Pues no sé, hay muchos en la lista: la Krzywy Domek en Polonia, el Neuschwanstein en Alemania, … ¿quién sabe?

En próximos días os contaré más cosas de mi viaje.