A final de mes cierra uno de los locales míticos de la noche y el movimiento cultural en Murcia el café Ítaca.

El motivo oficial del cierre son problemas con el ayuntamiento. Aunque más de uno quiere ver motivos políticos en su cierre (no en vano se ha asociado este local con el mundo «rojillo» y «hippie»), la verdad es que el ayuntamiento de nuestra querida ciudad hace años lleva años presionando a los bares del centro de Murcia, con el fin de desplazar el ocio nocturno hacia la perifería. No es el único que ha sido vencido por este acoso, sí es posiblemente el que más me ha dolido. Y es que aunque no fuera de los más asiduos, llevo como quince años siendo cliente de este local.

En los veinte años que lleva abierto, Ítaca se ha caracterizado por ser uno de esos local abiertos, donde uno podía leer un libro o jugar un ajedrez mientras tomaba una cerveza. Pero lo más importante son muchas las actividades que han tenido este local como marco. Ya fueran organizadas por el mismo o como simples anfitriones, Ítaca ha visto conciertos, exposiciones, ruedas de prensa, presetanciones, teatro, recitales de poesía, fiestas de despecida del M.O.C. y un largo etcétera. Y quizá de una manera menos pública, pero sin duda influidos por el ambiente del local, en sus mesas se han fraguado mil y un proyectos.

Con su cierre, Murcia se convertirá en una peor ciudad, ya que, aunque evidentemente seguirá habiendo mercado para sus parroquienos después de su cierre, su hueco será tremendamente difícil de llenar. Seguirán habiendo salas de conciertos, bares donde echar un ajedrez o leer un libro y locales donde hagan exposiones; pero difícilmente encontraremos un motor de actividad social y cultural como ha sido Ítaca. Y eso, con el tiempo, los sufriremos todos: tanto sus clientes, como los que nunca pisaron un pie en él.

Os dejo una foto del local, del blog ‘Silencio, se viaja’:

Este mes de septiembre, Ítaca ha organizado un serie de conciertos de despedida que culminará con un fin de fiesta el próximo 29 de septimbre. No dejéis la oportunidad la tomar una última cerveza allí.

Sólo resta despedirnos, dar las gracias por todos esto años y desear a sus promotores mucha suerte en sus próximos proyectos.