Se acabó el verano. Sí, ya sé que la noticia viene con bastante retraso, pero como hasta ahora hacía calor mi mente se aferraba a este hecho para negar lo evidente. Por desgracia, desde hace un par de días tengo que coger la chaqueta para salir a la calle, por lo que tendremos que recurrir a armas más poderosas: El Tequila Sunrise.

Tequila sunrise

Y es que odio que se acabe el verano. Aparte de que el frío me apaga, hace que me duelan las malos y, en general, me sienta como el culo, el hecho de que los días se acorten, salgas de trabajo y sea ya de noche y, en general, la falta de luz me ponen triste. Y cuando estoy triste necesito llenar y mi vida de color, colores cálidos y vivos a ser posible y el naranja rojizo de este cóctel es perfecto.

El tequila sunrise pertenece a esa categoría de cócteles que juegan con la densidad de los distintos componentes para crear efectos de color. Aunque en la receta original se hace con tequila, crème de cassis, zumo de lima y agua con gas, actualmente la versión oficial de este cóctel lleva tequila, zumo de naranja y granadina y de ahí ese color tan especial, parecido al cielo del amanecer que le da nombre.

Tequila sunrise

  • 60 ml de tequila
  • 120 ml de zumo de naranja.
  • 15 ml de granadina.

Mezclar en una coctelera el tequila y el zumo de naranja y servir en un vaso alto con hielo. Añadir la granadina poco poco procurando que no se mezcle y esperar a que repose en el fondo. Decorar con una cereza o una guinda y una rodaja de naranja.